Georradar GSSI: Innovación en detección de fosas clandestinas

El georradar es un método de prospección de campo basado en la emisión y recepción de ondas electromagnéticas. Posee varias características como: identificación de estructuras construidas por el hombre, cartografía, estratigrafía, y las destacadas en arqueología y antropología forense.

La aplicación del georradar en contextos de arqueología y antropología forense permite la caracterización del subsuelo de forma no invasiva, lo cual lo hace una herramienta muy útil para la delimitación y morfología del subsuelo. El resultado obtenido de la prospección con el georradar permite dimensionar las labores de excavación en el contexto de antropología forense, delimitar sectores interesantes y realizar guías de intervención arqueológica, es decir; poder elaborar un plan correcto para la excavación y exhumación de restos humanos en contextos de fosas comunes o clandestinas. La acertada interpretación de los datos que arrojará el georadar es básica, dichos datos son mostrados en tiempo real por lo que la mezcla entre la interpretación y experiencia del perito determinaran el éxito de los objetivos planteados.

La utilización del georradar para casos reales en el contexto que vivimos hoy en día es numerosa, yo mismo he tenido la oportunidad de participar en varias intervenciones que por confidencialidad no puedo exponer, pero sí mencionar que han sido casos de éxito.

Con esta herramienta se han explorado terrenos complicados y poco accesibles e incluso sobre ríos en búsqueda de indicios. Como usuarios entendemos que la cantidad de horas o minutos que tenemos para trabajar en el lugar de los hechos son de vital importancia por lo que factores climáticos, de horario y seguridad hacen del georadar una herramienta de suma importancia y efectividad.

En conclusión, los puntos principales del georradar que puedo resaltar son:

  • La prospección de campo de manera no intrusiva.
  • La observación de anomalías en el terreno en tiempo real, dichas anomalías en el subsuelo nos pueden dar una pista de posibles alteraciones por el ser humano entre estas alteraciones pueden estar las fosas.
  • La planificación correcta de nuestra excavación en el contexto de antropología y arqueología forense, es decir; poder dilucidar como sería la mejor manera de iniciar nuestra excavación y posterior exhumación.
  • Distinguir entre anomalías hechas por el hombre o por cuestiones naturales del terreno, en general un abanico infinito de posibilidad de ayuda en nuestro quehacer como antropólogos forenses y criminalistas de campo.

 

ATENTAMENTE

ARQLGO F. IRIBAR RODRÍGUEZ CIRNES

ANTROPOLOGÍA FORENSE

 
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